En el país de la nube blanca de Sarah Lark
Londres, 1852: dos
chicas emprenden la travesía en barco hacia Nueva Zelanda. Para ellas
significa el comienzo de una nueva vida como futuras esposas de unos
hombres a quienes no conocen. Gwyneira, de origen noble, está prometida
al hijo de un magnate de la lana, mientras que Helen, institutriz de
profesión, ha respondido a la solicitud de matrimonio de un granjero.
Ambas deberán seguir su destino en una tierra a la que se compara con el
paraíso. Pero ¿hallarán el amor y la felicidad en el extremo opuesto
del mundo?
| 1. En el país de la nube blanca 2. La canción de los maoríes | Datos adicionales: Ya a la venta Ediciones B ISBN: 9788466646710 746 págs 21 € |
Aunque hace meses que tenía este libro poniéndome ojitos deste la estantería, no fue hasta hace pocas semanas que me decidí a leerlo gracias a una lectura conjunta. Había escuchado mil maravillas de esta historia y, efectivamente, me ha gustado aunque me ha dado la impresión de que estaba ante un culebrón de dimensiones épicas.
Todo empieza cuando Helen Davenport ve una nota en la hoja parroquial que pide mujeres "jóvenes y respetables" para que se vayan a instalar a Nueva Zelanda y que se casen allí con ingleses de las colonias. La oferta no es que sea demasiado atractiva para casi nadie, pero a ella le pica la curiosidad y como no quiere ser la eterna solterona, decide embarcarse en esa tremenda aventura. Al mismo tiempo tenemos una historia paralela que trata de otra mujer, Gwyneira, a la que casan con un joven que también vive en Nueva Zelanda.
El libro está dividido en unas partes aproximadamente: la decisión de marcharse hacia lo desconocido, el largo viaje y, básicamente, la estancia allí. La decisión es bastante corta y yo pensaba que iba a pasar algo más con el Sr. Robert (yo y mi vena de "buscar RA donde no hay") pero es curioso ver como era la sociedad entonces (estamos en 1852).
El viaje en barco, junto a las niñas que su comunidad envía para que trabajen allí como críadas, es largo pero intenso. Ahí es donde realmente conoceremos a Helen y a las oh-tan-adorables niñas, es imposible no cogerles cierto cariño a estas jóvenes. En este mismo momento es también cuando ambas protagonistas se conocerán y entablarán una amistad que les durará al pisar tierra firme.
La estancia en Nueva Zelanda, no lo voy a negar, me ha parecido extremadamente densa. Las descripciones me han gustado mucho pero me han resultado un poco pesadas en ciertas ocasiones donde esperaba algo más de movimiento. Las cosas que van sucediendo, a pesar de ser totalmente acordes a la época, son brutales y esto hace que el conjunto sea un auténtico culebrón. Engancha una barbaridad por todo lo que va pasando, pero es imposible no llevarse las manos a la cabeza por lo subralista que parece todo (es que, de verdad, que es imposible que les pase nada más). La forma de narrar que tiene la autora ha sido bastante acertada, elengate y resulta muy fluida, todo un punto a favor en una novela de estas dimensiones.
Todos los personajes femeninos me han gustado bastante, pero para mi gusto destaca Helen sobre todas las demás. Es la que más ganas tiene de ir y la que más acaba disfrutando de la islita en cuestión. Hay que tener la cabeza muy bien puesta sobre los hombros para ser capaz de lanzarse así a la aventura, y no digo más. Los personajes masculinos son todos muy parecidos para mi gusto, están todos cortados con el mismo patrón y les daría una patada en el culo ojo a más de la mitad coffhorarioinfantilcoff.
Aunque el final es cerrado (OMG T___T) hay una pequeña cosa que se queda abierta y que dará pie a La canción de los maoríes, que ya está a la venta.
En el país de la nube blanca es una de esas novela "sin prisa pero sin pausa" donde podremos conocer una zona que rara vez es mencionada, descubrir diferentes contrastes de culturas y vivir una tremenda aventura junto a dos intrépidas jóvenes. Ya tengo en mi poder la segunda parte así que ya os contaré como evoluciona la cosa.
Primeras líneas:
La iglesia anglicana de Christchurch, Nueva Zelanda, busca mujeres jóvenes y respetables, versadas en las tareas domésticas y la educación infantil, que estén interesadas en contraer matrimonio cristiano con miembros de buena reputación y posición acomodada de nuestra comunidad.



















