Reseña: Vesuvius de Marisa Ranieri Panetta

jueves, 23 de octubre de 2014

 Vesuvius de Marisa Ranieri Panetta


Pompeya. 79 a. C. Flavia lamenta la suerte que la ha obligado a casarse con el rico y viejo Quinto, quien había sido amante de la segunda esposa de Nerón y que es propietario de una de las fincas más hermosas de la ciudad. Se trata de un matrimonio de conveniencia, y todo parece hostil: el propio Quinto, la nueva ciudad y el ambiente que reina en el hogar.
Solo las atenciones de Lucio Seyo, brillante político, ofrecen a la joven una esperanza de cambio. Mientras tanto, en la Roma imperial transcurren los asesinatos, conjuras e intrigas de los tiempos de Nerón, Vespasiano y Tito.
Vesuvius nos traslada a una época en la que la vida cotidiana se cruza con la alta política y las pasiones se tiñen de ambición desmedida. Una novela con la que recorremos las calles de Pompeya, entramos en los edificios públicos, oímos a las personas que acudían a las termas, que rezaban a Isis o discutían en las basílicas.
Hombres y mujeres que, en una mañana de pleno verano, vieron cómo el fértil monte consagrado a Júpiter se transformaba en un violento volcán y los convertía en protagonistas de una de las tragedias más impactantes de la Historia. 


Libro único Datos adicionales:
Ya a la venta
Ediciones B
ISBN: 9788466655415
396 págs
19 €




Los que me conozcáis ya desde hace un tiempo sabéis que tengo una obesión malsana con los libros relacionados con Pompeya y especialmente aquellos que cuentan como terminó la ciudad bajo una enorme capa de cenizas el año 79 d.C. Al ver que iban a publicar un nuevo libro sobre esa época y al ver que la escritora era una famosa arqueóloga experta en el tema, no lo dudé y me lancé al agua.



Para mi desesperación en Vesuvius me he encontado con una historia bastante insulsa y decepcionante que no ha llegado a remontar en ningún momento. La trama gira en torno a una joven llavada Flavia y está estructurada en tres partes, en la primera estamos en los días posteriores a la erupción del volcán, en la segunda hay un salto al pasado de una docena de años y en la tercera volvemos al principio otra vez (vamos, que la segunda parte avanza cronológicamente hasta llegar a donde estábamos...). Página a página vamos conociendo la historia de la desdichada Flavia, obligada de muy joven a casarse con un hombre que bien podría ser su abuelo y cómo esto alteró su vida. No solo conoceremos su vida, también podremos ver otras pequeñas partes de la vida más social de Pompeya, descubriendo múltiples enredos amorosos, secretos, venganzas y engaños de todo tipo. Mientras tanto, la fecha de erupción del volcán se va acercando sigilosamente, es la crónica de una catástrofe anunciada.


Así a primera vista no hay nada que parezca ser malo, es decir, en un escenario conocido tenemos una serie de personajes que van interactuando y cambiando a lo largo del tiempo. El problema es que ni los personajes ni la forma en que está narrada la historia me han convencido, es más, en más de una ocasión me he descubierto a mi misma bostezando o casi entrecerrando los ojos ligeramente. Este efecto soporífero viene desencadenado por las distintas cuestiones que, desde mi punto de vista, se podrían haber mejorado sustancialmente.

Por empezar hablando de algo, ninguno de los personajes me ha gustado en exceso. Aunque aparecen unos cuantos, incluyendo personajes reales, ninguno está bien descrito ni perfilado en las páginas, son sombras que van apareciendo y desaparienciendo sin dejar nada tras de sí. Ni siquiera Flavia, la pobre y desgraciada Flavia, ha conseguido que sintiera por ella algo que no fuera total y absoluta indiferencia. Los mil y un marujeos que van apareciendo ni siquieran han conseguido que me enganchara a la historia, y creo que todo esto tiene detrás una explicación muy sencilla y que es precisamente la segunda pega que le veo al libro, el ritmo narrativo.

Este libro está contado a base de infinitos saltos temporales. Es decir, tenemos dos páginas que nos cuentan lo que pasó en un día, luego dos más que nos cuentan lo que pasó siete meses después, luego tres que nos resumen lo que ha pasado dos años más tarde... Resulta bastante molesto y confuso y da una imagen de superficialidad extrema. Es imposible conectar con nada en tan poco tiempo, apenas puedes conocer a los personajes, la situaciones están contadas a base de cuatro frases escritas rápidamente, porque a lo que te quieres dar cuenta ya has cambiado de tiempo y, a veces, de lugar. Tal vez era la mejor forma de poder contar lo que sucede en quince años de formá más eficaz y comprimida, pero desde luego conmigo no ha funcionado ese sistema. Para mí esos saltos temporales eran como estar en una conversación con interferencias, que te pierdes la mitad por el camino y encima no te enteras bien de nada. Es posible que a otras personas que no buscan tanto detalle y que solo quieren tener pequeños vistazos de la vida de la época les pueda valer, pero a mí me supo a poco.

Aunque la autora sea una arqueóloga experta precisamente en este tema y esté dedicando su vida a la divulgación científica, desde mi punto de vista esta novela de ficción no le ha salido muy bien. Sí he visto que hace un tiempo ya publicó otro libro más científico sobre los hallazgos de Pompeya así que tal vez le de otra oportunidad más adelante.

Como siempre digo, cada libro es un mundo y cada persona que lo lee también, así que tal vez aunque para mi no haya sido una de mis mejores lecturas ni de lejos, seguramente habrá otras personas a las que les encante. Hasta que no lo pruebas, no sabes si te gusta o no.





 

5 comentarios:

  1. Creo que este lo dejaré pasar y eso que como tu, el tema de Pompeya siempre me ha fascinado. Saludos! :D

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  2. También me llamaba la atención por su tema, pero viendo tu reseña creo que su lectura sería decepcionante. Lo voy a dejar pasar.
    ¡Besos! (Mustis)

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  3. Vaya, hombre... Pompeya, de Robert Harris, también me dejó con ganas de más. De momento, la novela que mejor -creo- ha novelado la erupción del Vesubio es La palabra de fuego, de Frédéric Lenoir y Violette Cabesos.

    Un besito.

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  4. Este libro me llamaba mucho porque la historia de Pompeya me encanta, pero viendo tu decepción... No se yo si me gustara.
    Besotes

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  5. Estoy es pero que muy curioso... primero leo la sinopsis y me entran una ganas tremendas de leerlo (aunque quizá tenga algo que ver el hecho de que estoy escuchando la banda sonora de Gladiator) y entonces leo la
    reseña y digo: hasta luego. Sí,
    claro, también decían que nunca
    puedes decir que no te gusta
    Cincuenta Sombras de Grey sin haberlo
    leído antes, pero qué quieres que te
    diga, ni Vesubius no esa novela
    erótica me apetecen... nah. Un saludo!

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